Cadena 8 Noticias / Opinión
Se termina noviembre y viene diciembre, un mes lleno de fiestas, lleno de luces.
Entramos al último mes del año y diciembre es un mes que tiene un encanto especial, pero también es un mes en que muchas personas hacen un corte de caja
Diciembre es un mes de preparación, diciembre se usa para revisar como nos fue en el presente año y para planear lo que puede venir el año que aún no llega.
En ese sentido quiero retomar una de las pláticas que tuve el privilegio de entablar con nuestro querido Padre Efrén Silva Plascencia, quien fuera rector del Seminario Diocesano de Irapuato, que hoy ya no está con nosotros y que seguramente ya disfruta de la gloria eterna. Esta plática no fue una platica religiosa, fue muy humana, pero muy sabia, como lo era el Padre Efrén.
En aquel entonces el Padre Efrén aún no estaba en el seminario, estaba como párroco de la Parroquia de Nuestra Señora de los Dolores, si, esa que esta atrás de Blanco, ahí por Guerrero, bueno lo que los mas viejitos conocimos como Blanco y que hoy es Plaza Magna.
Ahí, en Los Dolores, había una pequeña salita de madera que quedaba por fuera, justo detrás del altar, donde tuve la fortuna de disfrutar largas pláticas con el Padre, y entre esas pláticas hubo una que me pareció de especial valor.
Ese día hablábamos de un termino que era nuevo para mí pero que me ha servido para intentar entender muchas cosas que suceden actualmente
Me hablaba de la FLEXIBILIDAD DE CONCIENCIA y me la explicaba de manera muy simple con ejemplos.
El Padre me decía. Mira Gabriel, una persona con obesidad no se hizo obesa de la noche a la mañana, todo inició con un día que se dio permiso de comer un poco más, un poco menos nutritivo, un poco mas de grasa o carbohidratos y pensó que no pasaba nada, la siguiente vez el permiso fue un poco más allá, era placentero cruzar el límite y sin darse cuenta llegó un momento en que su alimentación fue completamente abusiva y enfermiza, su obesidad incontrolable con todos los efectos y riesgos que eso implica. Pero curioso es que la persona sigue pensando que solo se da pequeños permisos, los justifica y lo sigue haciendo; además piensa que nadie se da cuenta.
LA FLEXIBILIDAD DE CONCIENCIA la podemos entender como el proceso por el cual te vas dando pequeños permisos y relajando tu voluntad lo que te puede llevar a una situación anómala, incontrolable y dañina para ti y para los que te rodean. El permiso va a buscar o un placer momentáneo o evitar un dolor presente, en ambos casos solamente postergas una decisión que cada día será más complicada o dolorosa y que si no corriges te puede llevar a la perdición.
Padre, pregunté. ¿Y lo mismo pasa si este ejemplo la llevas a casos de alcoholismo o consumo de drogas? Si el camino es el mismo, nacen de un día en que te diste un permiso y luego otro y luego otro hasta que la persona se pierde. También para los que abusan de las apuestas, los videojuegos, el uso del celular, el descuido en un tratamiento médico o la desatención a la familia.
Padre, seguí preguntando: ¿El camino es el mismo en el proceso de formación de los hijos? si el camino es el mismo Gabriel, tú como padre das permisos para no tener broncas con tu hijo y lo vas encaminando, le vas enseñando que esos pequeños permisos son inofensivos y que no traen consecuencias. Ahí es donde los padres somos factor de perdición de los hijos.
Bendita paciencia del padre Efrén ante mi insistencia…
Si bien diciembre es un mes que invita a la reflexión, también es un mes cargado de tentaciones.
Y bueno padre, le pregunte yo ¿Ese proceso se puede revertir? ¿Cómo frenarlo? ¿Cómo empezar un proceso de mejora?
Claro me dijo; el proceso es el mismo, pero en sentido inverso.
Primero es darte cuenta, revisar que haces, como estas, que hábitos has desarrollado.
Segundo, definir qué quieres mejorar, que quieres evitar, como estarás si decides cambiar.
Tercero. Manos a la obra, ir teniendo triunfos diarios, que aunque sean pequeños sean constantes y medibles, que te harán darte cuenta que si se puede.
Se parecía al método de Alcohólicos Anónimos (del cual otro día podemos platicar)
Estamos en el último día de noviembre, entramos al último mes de año; y como lo decía al inicio de estas líneas, diciembre para algunos es un mes de reflexión y de preparación.
Este es buen tiempo para revisar que decisiones has tomado, que hábitos o permisos te has ido dando este año que está por concluir, analizar como te han afectado y como han afectado a la gente que te rodea con tus decisiones y a veces con tus omisiones.
Este diciembre puede ser para ti y para tu familia una oportunidad pues los hijos están en casa, muchos padres de familia también tienen la fortuna de descansar. No esperemos hasta 2026 para hacer los cambios, diciembre es el mejor mes para trabajar en equipo al interior de la familia y llegar a enero 2026 con el equipo familiar a punto para que le siguiente año nos siga yendo bien.
Deseo que todos podamos que disfrutar al máximo estas fiestas, que venga un diciembre lleno de gozo y aprendizaje.
Y a nuestro querido Padre Efrén nuestra gratitud y un abrazo hasta el cielo.
Hasta la próxima.
* Mtro. Gabriel Espinoza Muñoz / Educador y Analista político









