Cadena 8 Noticias / Opinión
«Durante crisis fiscales, los gobiernos locales recurren a fuentes de ingresos regresivas, como multas y tarifas, que afectan desproporcionademente a comunidades de bajos ingresos y minorías étnicas».
Makowsky, M. D., y Stratmann, T. (2011). ¿Impuestos por citación? Explorando el motivo de ingresos de los gobiernos locales para las multas de tráfico. Centro de Justicia de Multas y Tasas.
En Irapuato todas y todos hemos padecido una tramposa estrategia de recaudación fiscal disfrazada de retenes de “seguridad”, homóloga al cobro de piso y extorsión desde el abuso de poder, desde el escritorio de seguridad pública, generando una muy buena fuente de ingresos al municipio a través de multas, recargos, arrastres y corralones.
A todas luces una recaudación regresiva, es decir: que las personas de menores ingresos pagan una proporción mayor de sus ingresos que las personas con más recursos; aunque el costo es el mismo para todos, el impacto económico es mucho mayor para los más pobres, lo que aumenta la desigualdad y genera ¡más inseguridad!
¿Cuándo has visto un retén en las inmediaciones de colonias con alta plusvalía? Todos los retenes son en zonas marginales donde no se pueden defender -y si acaso lo intentan, quedan detenidos por faltas administrativas- o colonias de clase media que tiene liquidez en el momento, fomentando no solo la extorsión o mordida que pidan los elementos, sino que reciben una comisión por el número de infracciones levantadas, o en el aún peor de los casos, les obligan a una cuota mínima de infracciones diarias para no retirarles incentivos propios de sus derechos laborales.
Este tipo de recaudación es consecuencia de una crisis fiscal acompañada de una pésima conducción de la administración pública. Y es que en números, Irapuato recibió un presupuesto de dos mil 515 millones de pesos de los cuales, la Secretaría de Seguridad percibió 592.5 millones de pesos, es decir, casi una tercera parte del presupuesto lo adminsitra una secretaría ineficiente, siendo su titular una rémora del regimen de terror y violencia que representó en su momento, Alvar Cabeza de Vaca y Zamarripa. Sin embargo, a pesar de esta cuantiosa cantidad de dinero, recaudan más en multas y recargos mencionados, dejando un recurso en liquidez, sobre el cual sería muy importante auditar.
Es decir: Este tipo de estrategias recaudatorias impositivas disfrazadas con retenes de “seguridad” les deja dinero en efectivo para repartirse el botín desde los que recaudan por consigna y los que cobran en su oficina.
Generar ingresos a través de estos mecanismos, además de ejercitar la corrupción nos obliga a seguir luchando por una ciudad que aspire a la transparencia y a la seguridad pública, que en los últimos 5 años han sido lamentables.
¿Seguiremos los irapuatenses soportando estos pequeños retenes? Seguirá Irapuato sin un plan de seguridad porque su titular ¡no sabe cómo hacer uno! Por qué ¿nunca lo ha hecho? ¡Nuestro Irapuato, una de las ciudades más violentas, lleva cinco años sin un plan de seguridad!.
Porque los últimos cuatro años llevamos “siguiendo” un plan de seguridad que plagiaron de la ciudad de Bogotá, Colombia. Y que desde luego no es nuestra realidad.
Debe haber cambios urgentes y profundos en la seguridad, no nos lo merecemos en Irapuato.
* Ricardo Gómez Escalante / Secretario de Organización del Comité Ejecutivo Estatal Morena


Mtro. Manuel Delgado
Es abogado y periodista con 39 años de trayectoria en medios de comunicación tradicionales y alternativos. Actualmente es presidente del colectivo Periodistas y Comunicadores del Estado de Guanajuato A.C.








