LOS ANEXOS ¿PROBLEMA O SOLUCIÓN?. Es indudable que la grave crisis de seguridad en nuestro estado trae aparejado, a veces como causa, a veces como consecuencia, el consumo desmedido de drogas por parte de la población.
Hoy por hoy diferentes autoridades han reconocido que Guanajuato vive una grave crisis en el consumo de drogas lícitas o ilícitas, además que esa crisis se acentúa más si vemos que el consumo de drogas se ha disparado en menores de edad que cada día entran al mundo de las adicciones a menor edad.
No está de más puntualizar que el estado tiene la obligación de prevenir, atender y erradicar el consumo de drogas. Es con este argumento que es oportuno preguntarnos que tanto las autoridades cumplen con esa responsabilidad.
Una familia que vive el infierno de tener a uno de sus integrantes sumido en el consumo de drogas, normalmente, al pensar en alternativas de atención, lo hará acudiendo a uno de esos establecimientos llamados comúnmente “Anexos”
Los anexos son establecimientos, casi siempre de sostenimiento privado, que brindan servicios de rehabilitación para adictos.
Y si bien vemos que este tipo de establecimientos abundan y tiende a haber cada día más, para su funcionamiento deben tener una autorización por parte de las autoridades de salud.
Resulta que de acuerdo al Directorio de Establecimientos Especializados en el Tratamiento de las Adicciones más reciente, que es el registro oficial de establecimientos autorizados, al mes de mayo solo había 9 establecimientos para la atención de adicciones autorizados en el Estado de Guanajuato, de esos 9 solo 2 son públicos y en el municipio de Irapuato solo hay un establecimiento autorizado.
El panorama se torna más crítico si vemos que de los 2 establecimientos públicos uno de ellos opera dentro de un centro de reclusión para menores, solo quedando uno de sostenimiento público.
¿Cuál es la razón por la que hay tantos anexos operando sin autorización?
Puede ser porque hay la necesidad, hay muchos adictos y hay pocas opciones de atención.
Puede ser, cómo los propios representantes de los anexos manifiestan, que la normatividad en cuanto requisitos que deben cumplir es casi imposible de atender.
O como expresa este gremio, hay poco acompañamiento por parte de las autoridades y a veces más bien reciben acciones de persecución.
Sin buscar satanizar, manifiestan que es mucho más fácil y se brindan más facilidades para abrir un bar o una vinatería que abrir un centro de rehabilitación. A decir de los representantes de los anexos, los bares y vinaterías les van ganando por “goliza”
Hoy es más fácil abrir un establecimiento que ofrece la adicción que uno que la combate.
Si bien los anexos hoy viven su propia problemática, en el combate a las adiciones más le valdría a las autoridades voltear a ver a los anexos como instituciones que están haciendo el trabajo que debieran realizar las propias autoridades, y buscar en lugar de perseguirlos ver como los apoyan pues el número de adictos va cada día en aumento y cada día son más las familias desesperadas que van a buscar ayuda, una ayuda que el gobierno no se ha preocupado por garantizar y generar condiciones de poder ofrecer estos servicios a las familias vía los privados o creando la infraestructura pública para atenderlos.
CONTRALORÍAS CARNALES. En días pasados, en el Ayuntamiento del vecino municipio de Pénjamo se abordó el tema del Contralor, pues a decir de los ediles el actual Contralor Municipal opera más para cuidar los intereses del anterior alcalde Gregorio Mendoza que para cumplir con sus funciones.
Esto se percibe como consecuencia de diversas anomalías detectadas en su actuar donde entre otras cosas aparecen obras inconclusas reportadas como concluidas o pagos irregulares registrados como “sin observaciones” por parte de dicha Dependencia.
En este contexto es bueno recordar que hace algunos años se impulsó un nuevo esquema de selección de los contralores buscando ciudadanizar la selección de dichos funcionarios; desde entonces el propio alcalde o alcaldesa puede “orientar” el proceso de selección para que quede alguien afín a sus intereses.
Es así que tenemos Contralores que sin mayor empacho operan no para aplicar la norma sino para cuidar los intereses del alcalde, sin embargo, en el caso de Pénjamo, al haber una alternancia y haber llegado un nuevo partido a la alcaldía, el contralor conserva su lealtad con una persona que no es alcalde ya.
Es buen momento de evaluar el desempeño de los contralores. ¿Cuántas quejas reciben?
¿Cuántas investigaciones inician?, ¿Cuántas de estas llegan a sancionar a un funcionario? Y de fondo si el modelo de selección es el más adecuado, atendiendo a la necesidad cada día mas mayor de velar por los intereses de la ciudadanía y no de loS funcionarios.
Para el caso de Irapuato va a ser importante checar que pasó con el expediente abierto en contra del Secretario de Seguridad pues en casos como este es donde se ve si la Contralora cuida el cumplimiento de la norma o cuide más otros intereses.


Mtro. Manuel Delgado
Es abogado y periodista con 39 años de trayectoria en medios de comunicación tradicionales y alternativos. Actualmente es presidente del colectivo Periodistas y Comunicadores del Estado de Guanajuato A.C.










