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MEDICIÓN DE CLAUDIA SHEINBAUM

Esta columna se ha ido posicionando como una fuente de información y, seguramente, con el paso del tiempo estos datos irán tomando mayor relevancia.
Por primera vez estaremos analizando la percepción que tiene la ciudadanía respecto al desempeño del gobierno federal, encabezado por la Dra. Claudia Sheinbaum Pardo. Esta evaluación impacta en las mediciones que se hacen a nivel local, tanto en la evaluación de la gobernadora como en las que se hacen a los alcaldes de las principales ciudades del estado. Tomaremos como referencia los resultados generados por la encuestadora Massive Caller.
Analizaremos el nivel de aprobación, los principales problemas que la ciudadanía percibe, la cercanía de los partidos políticos a nivel nacional, la calificación general de la gestión federal, la confianza en el futuro del país y la percepción de seguridad.
En términos del nivel de aprobación, entre enero y marzo hubo una leve disminución, pues pasó de un 48.1 % a un 47.8 %. Ahora, lo alarmante para MORENA debe ser que ya no se habla de niveles del 70 % de aprobación y eso les debe generar preocupación, aunque veremos más adelante otros datos que, seguramente, les regresarán el alma al cuerpo.
El principal problema que manifiesta la población encuestada sigue siendo la inseguridad; casi el 40 % de los ciudadanos lo expresa como su principal preocupación. Le sigue el tema de la corrupción, y la suma de ambos llega a casi un 70 %.
En cuanto a la percepción de la ciudadanía respecto a qué partido sienten más cercano, MORENA sigue teniendo una ventaja abismal sobre los demás. MORENA es percibido como el partido más cercano por un 58.1 %; el PAN le sigue con un lejano 19.2 %, luego el PRI con 9.5 %, MC con 9.3 % y el PV con un 2.2 %. Como decíamos, con este dato MORENA respira tranquilo, pues tiene una ventaja más que cómoda y creció de enero a marzo. Lo que deben revisar es en qué estados traen un nivel de aceptación más alto y en cuáles necesitan meter el acelerador si quieren uniformidad en los resultados para el 2027.
El PAN sigue cayendo, al igual que el PRI. Es interesante lo que pasa con MC, que es quien más creció y en marzo prácticamente se empata con el PRI.
En cuanto a la calificación que le dan los ciudadanos a la gestión de Claudia Sheinbaum Pardo, en marzo se ubicó en un 56.5 % (entre excelente y buena), lo que le da un buen margen de maniobra para la toma de decisiones. Este dato se mantiene estable de enero a marzo.
Sobre qué tan optimista se siente el ciudadano de que el futuro mejore con la gestión de Claudia Sheinbaum en la Presidencia de la República, más del 60 % de los mexicanos se siente optimista o muy optimista. Esto obliga a la oposición a revisar su narrativa, pues, por más esfuerzos que hagan, la percepción no cambia, y si llegamos así al 2027, que Dios los agarre confesados.
Por último, en cuanto a la percepción de mejoría en materia de seguridad, avanzó un poco el porcentaje de mexicanos que se sienten más seguros. Este es un dato alentador, pues en realidad no hay mucho que celebrar aún en el estado.
RANKING DE ALCALDES

Tal vez por el periodo vacacional se adelantó la entrega del estudio que hace la misma encuestadora respecto a la evaluación de los principales municipios de México, lo que nos da tela de dónde cortar.
Haciendo un comparativo de marzo a abril en el índice de aprobación:
León: en marzo estaba en el lugar 30; en abril mejora y sube al 28.
Celaya: en marzo estaba en el lugar 81; en abril mejora y sube al 77.
Irapuato: en marzo estaba en el lugar 92; en abril sigue cayendo y desciende al 95.
Guanajuato: en marzo estaba en el lugar 108; en abril mejora y sube al 106.
Salamanca: en marzo estaba en el lugar 117; en abril sigue cayendo y desciende al 120.
Este primer acercamiento nos dice que los números casi no se mueven. Aunque León y Celaya mejoran un poco, Irapuato y Salamanca siguen cayendo, lo que obligaría a estos dos últimos municipios a una revisión urgente, pues el ciudadano de a pie sigue reprobándolos de manera contundente. De igual manera, Salamanca, si bien mejora un poco, está entre los municipios peor evaluados.
Ahora, haciendo un comparativo de febrero a marzo en el índice de confianza:
León: en marzo estaba en el lugar 19; en abril mejora y sube al lugar 18, ubicándose en la lista de los alcaldes mejor evaluados a nivel nacional.
Celaya: en marzo estaba en el lugar 56; en abril mejora y se ubica en el 52, teniendo un avance consistente.
Irapuato: en marzo estaba en el lugar 73; en abril sube y se ubica en el 72.
Guanajuato: en marzo estaba en el lugar 68; en abril sigue bajando y se ubica en el 70.
Salamanca: en marzo estaba en el lugar 87; en abril sigue cayendo y desciende al 89.
En este índice, solo mejora León, que además es el mejor ubicado en los dos rubros analizados hasta el momento. En esta nueva evaluación, Celaya gana posiciones y resulta mejor evaluado; así también Irapuato. Salamanca y Guanajuato descienden.
Guanajuato sigue siendo un foco rojo, pues continúa cayendo y ya la distancia en preferencias electorales es de 18 puntos.
Por último, haciendo un comparativo de febrero a marzo en el índice de percepción de inseguridad:
León: en marzo estaba en el lugar 122; en abril continúa en el mismo lugar 122.
Celaya: en marzo estaba en el lugar 127; en abril pasa al lugar 128.
Irapuato: en marzo estaba en el lugar 127; en abril mejora y sube al lugar 125.
Guanajuato: en marzo estaba en el lugar 46; en abril mejora y sube al lugar 42.
Salamanca: en marzo estaba en el lugar 124; en abril mejora y se ubica en el lugar 123.
En este índice se nota que Guanajuato es el estado con más muertes violentas a nivel nacional. Si bien mejoran muy poco Guanajuato, Salamanca e Irapuato, León y Celaya se mantienen prácticamente en la misma posición.
Un dato contundente es que 4 de los 5 aparecen entre los 10 peor evaluados a nivel nacional.
FRENTE A FRENTE.

Lo que comenzó como un simple cruce de declaraciones mediáticas ha escalado a un compromiso público que acapara la atención. A mediados de abril, la arena pública será testigo de un choque de narrativas: el diputado federal Diego Ángel Rodríguez Barroso frente al empresario y activista Hugo Villaseñor Eslava. Un formato de «Político vs. Ciudadano» que promete medir el pulso real de la calle frente a la tribuna legislativa.
El análisis del riesgo: La imagen de Rodríguez Barroso

Desde una óptica de estrategia e imagen política, la decisión de Rodríguez Barroso de aceptar este reto representa una jugada de doble filo. En términos de comunicación, el diputado asume un riesgo asimétrico evidente: históricamente, el funcionario en el poder tiene más que perder al debatir con un ciudadano sin cargo público.
Por un lado, la aceptación del desafío busca proyectar a un legislador abierto al escrutinio, dispuesto a salir de la zona de confort del congreso para dar la cara y contrastar realidades. Es un intento por sacudirse la percepción de lejanía que a menudo persigue a los representantes federales. Sin embargo, por el otro lado, se sube a un cuadrilátero donde la narrativa «anti-político» suele llevar ventaja. La imagen de Diego se pondrá a prueba no solo en su dominio de los temas legislativos, sino en su capacidad para no caer en la soberbia institucional y conectar de manera empática con el reclamo ciudadano.
El termómetro digital: Expectativas y polarización
El ambiente previo al debate ya muestra signos de alta efervescencia. Las redes sociales, como termómetro del humor social, han comenzado a calentar el encuentro. La narrativa de la contienda se ha visto alimentada por diversas voces digitales, destacando comentarios como el de Alejandro, quien recientemente encendió la polémica en plataformas asegurando que Villaseñor le propinará una verdadera «paliza» al diputado.
Esta afirmación en redes ilustra perfectamente el reto monumental para la imagen de Rodríguez Barroso. El legislador no solo se enfrentará a los argumentos de Villaseñor, sino a un sector de la opinión pública que llega predispuesto a ver caer al político tradicional. El pronóstico de «paliza» evidencia que el ciudadano común espera ver rendición de cuentas directa, exigiendo que el debate no sea un simple intercambio de cortesías, sino un escrutinio riguroso.
El verdadero peso del encuentro
En un momento crucial para la sociedad, este diálogo directo y sin filtros resulta indispensable. Dos visiones diametralmente distintas se encontrarán en un medio de comunicación aún por confirmar.
Más allá del espectáculo, los hashtags de #DebateAbril y la polarización previa, el éxito de este ejercicio dependerá de que los protagonistas logren trascender el ataque personal para ofrecer sustancia.
Para Hugo Villaseñor, el reto es demostrar que la voz ciudadana tiene propuestas viables y no solo quejas; para Diego Ángel Rodríguez Barroso, la encomienda es defender su capital político demostrando que su labor legislativa tiene un impacto real en la ciudadanía. Al final, será la audiencia quien determine quién sobrevive al escrutinio.








