“La Matraca” / LA TERCA REALIDAD DE IRAPUATO / Opinión

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Cadena 8 Noticias / Opinión

LA TERCA REALIDAD: OTRA VEZ LA SEGURIDAD, OTRA VEZ IRAPUATO

La Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) busca proporcionar información al público en general, proveer elementos para la toma de decisiones de política pública en materia de seguridad y obtener información que permita realizar estimaciones en áreas urbanas (ciudades) acerca de la percepción de la población sobre la seguridad pública. En síntesis, es un estudio que muestra qué tan seguros se sienten los ciudadanos en su ciudad.

El pasado 23 de enero, el INEGI publicó la última medición realizada en el mes de diciembre y los datos, nuevamente, son reveladores.

En diciembre de 2025, el 63.8 % de la población de 18 años y más, residente en 91 áreas urbanas, consideró que era inseguro vivir en su ciudad; un porcentaje superior en comparación con diciembre de 2024 (61.7 %). Este primer dato nos deja ver que, si bien se habla a nivel federal y estatal de una nueva estrategia que implica una disminución sostenida en los índices de inseguridad, esto no se refleja en la percepción de los habitantes; es decir, el ciudadano de a pie no solo sigue teniendo una mala percepción, sino que esta ha empeorado.

Un dato que nos debe preocupar es que Irapuato sigue en el TOP 5, ocupando el quinto lugar en esa evaluación y siendo el municipio peor ubicado en el estado de Guanajuato.

En cuanto a la percepción de inseguridad en espacios físicos específicos, en diciembre de 2025, el 72.3 % de la población manifestó sentirse insegura en los cajeros automáticos localizados en la vía pública; el 64.9 %, en las calles; el 64.9 %, en el transporte público y el 58.9 %, en la carretera. Para Irapuato resulta relevante lo que ha seguido sucediendo en términos de la proliferación de «motorratones».

Asimismo, el 69.4 % de las mujeres y el 57.1 % de los hombres consideraron que vivir en su ciudad era inseguro.

Por otro lado, el 33.7 % de la población residente en las áreas urbanas de interés consideró que la situación de la delincuencia e inseguridad en su ciudad seguirá «igual de mal» en los próximos 12 meses. Este dato revela que los ciudadanos han perdido la esperanza de que la situación mejore, reflejando, en el caso de Irapuato, que la oportunidad de reposicionar el tema de seguridad a partir del cambio de titular en la Secretaría de Seguridad no rindió frutos.

De la población que mencionó haber visto o escuchado conductas delictivas o antisociales en los alrededores de su vivienda durante el cuarto trimestre de 2025, el 59.7 % mencionó el consumo de alcohol en las calles; el 48.3 %, robos o asaltos; el 40.3 %, venta o consumo de drogas; el 38.9 %, vandalismo en viviendas o negocios; el 36.7 %, disparos frecuentes con armas; el 24.9 %, bandas violentas o pandillerismo; el 15.2 %, tomas irregulares de luz («diablitos») y el 3.8 %, robo o venta ilegal de combustible («huachicol»).

Este dato es importante pues, si bien se ha tratado de operar respecto a la forma en que los medios abordan las noticias de seguridad, cada día tiene más relevancia lo que se publica en redes sociales; por ello, para el gobierno municipal es menos efectivo ese esquema de control de medios que buscaría impactar en la percepción ciudadana.

En cuanto al desempeño de las autoridades, el porcentaje de la población que percibió su labor como «muy o algo efectiva» para prevenir y combatir la delincuencia fue: Marina, con 83.0 %; Fuerza Aérea Mexicana, con 81.4 %; Ejército, con 79.7 %; Guardia Nacional, con 70.0 %; Policía Estatal, con 51.8 %, y Policía Preventiva Municipal, con 46.0 %.

Este dato es demoledor, pues la corporación con menor nivel de confianza es la policía municipal, lo que echa por tierra la narrativa que ha buscado «cargar el muerto» de la inseguridad a las instancias federales.

Como ya explicábamos, estos estudios deben ser analizados para establecer acciones y políticas públicas. Es muy preocupante que, ante esta realidad, sigamos teniendo autoridades que busquen «aventar la pelotita» a otros niveles de gobierno y no asuman su responsabilidad en la grave crisis de seguridad que vivimos.

Vale la pena retomar las recientes declaraciones del obispo de Irapuato, Enrique Díaz Díaz, quien de manera certera afirmó que es vano salir de México para intentar invitar a que vengan a conocernos si primero no estamos arreglando los problemas que tenemos en casa en materia de seguridad.