MÉXICO: ENTRE AUTORITARISMO E INDIFERENCIA CON LA DEMOCRACIA / Juan Miguel Alcántara Soria

  1.  Por: Juan Miguel Alcántara Soria* / Cadena 8 Noticias

A propósito de preparar pase de estafeta política a jóvenes, es útil leer el Informe Latinobarómetro 2023 (Chile). Describe declive y vulnerabilidad de países de la región, luego de una década de deterioro de la democracia.

¨La recesión se expresa en el bajo apoyo que tiene la democracia, el aumento de la indiferencia al tipo de régimen, la preferencia y actitudes a favor del autoritarismo, el desplome del desempeño de los gobiernos, y de la imagen de los partidos políticos. Varios países están en estado crítico de su democracia; otros ya pasaron a no tener democracia”

Sus datos están disponibles en línea: www.latinobarómetro.org. Destacan la corrupción al más alto nivel como el fenómeno más negativo de las democracias latinoamericanas en últimos años. Argentina (Fernández de K), Brasil (Lula, Dilma), Costa Rica (Solís), Guatemala (Portillo, Pérez), Perú (todos sus ex-presidentes), Colombia (Uribe). También Ecuador, El Salvador, Honduras, Panamá, Paraguay. De México refieren injerencia autoritaria de López Obrador en elecciones para beneficiar a su partido (omiten encubre corrupción de Peña Nieto).

Los caudillismos, debilidad de los partidos que dan a personas más poder, es uno de los elementos perversos que está socavando la democracia. La corrupción tuerce el poder del voto, al intervenir en las campañas electorales con enormes sumas de dinero, y provoca competencia desleal. La política se transformó en un botín para los corruptos que debilitó la democracia.

En las democracias latinoamericanas mandan el dinero, caudillismos, y mafias del poder. Los que menos mandan son el pueblo.

En 2023 solo el 48% apoya la democracia en la región; disminuyó un 15% (desde el 63% de 2010). El autoritarismo se ha ido validando. Parte del declive se debe a crisis económicas. En América Latina nunca se han alcanzado los niveles de apoyo a la democracia que logró la transición española: 80 %.

Los ciudadanos apoyan cada día menos democracias imperfectas. Solo en Panamá, Argentina, Brasil, Colombia aumentó el apoyo. En cambio, en Venezuela (-12%), Costa Rica (-11%), México y Guatemala (-8%) perdió apoyo. La indiferencia con la democracia es otro fenómeno que aumentó. Sobre todo en Guatemala, Costa Rica, Venezuela, Uruguay y México.

Hay un tercer segmento, el de 17% de ciudadanos de la región que prefieren un régimen autoritario: en México aumentó 11 puntos, del 22% al 33%, del 2020 al 2023 (con Amlo), lo que enciende alarmas. Y México tiene pérdida de apoyo a la democracia, entre 2020 y 2023, del 43% al 35%: -8%; a la vez que un aumento de la indiferencia al tipo de régimen, que alcanza un 28%.

El 35% apoya la democracia, 28% le es indiferente, y 33% apoya autoritarismo. “Tierra fértil para autoritarismos y populismos”. En la región, entre los más jóvenes (-25años) solo 43 % apoya la democracia, en los de más de 60 años, es el 55%. El autoritarismo tiene 20 % de apoyo entre los más jóvenes. Y les es indiferente el régimen al 30%.

Los datos indican que a mayor educación más apoyo a la democracia; a menor educación más indiferencia. La educación es crucial: los segmentos más educados son más demócratas.

Concluye: en “América Latina difícilmente crecerá rápidamente el número de demócratas puesto que los políticos no están socializando la democracia, y los niveles de educación avanzan muy lentamente”. El mayor apoyo a la democracia se produce en la clase media. Los más demócratas no son los más ricos. Haber minoría de demócratas entre los más jóvenes es lo más preocupante del futuro. Ahí reto.

Solo el 28% está satisfecho con la democracia. Insatisfechos, el 69%. Hay más insatisfechos que demócratas: son sector más abierto al populismo (anti-instituciones, intolerante con parte de la sociedad, partidario de la democracia directa) y a autoritarismo.

En México, el 48% es favorable al control de los medios de comunicación; el 42% apoyaría un gobierno militar. 62% opina que los partidos no funcionan bien. La deficiencia de la democracia en generar bienes públicos (en igualdad, justicia) y los males de la corrupción y prepotencia, minan avance del bien común. Nos urgen escuelas de ciudadanía formadoras de demócratas.

Juan Miguel Alcántara Soria

Analista político