Los que quieren gobernar Guanajuato: Ernesto Prieto Ortega

Ernesto Prieto Ortega

* Compromiso con la gente que menos tiene

¿Quién es EPO?….

Obradorista de corazón, Ernesto Prieto Ortega, Director General del Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado, platica sobre lo que representa la Cuarta Transformación de la vida pública de México y su visión de la situación que vive su querido Guanajuato.

Ernesto Prieto es abogado guanajuatense que proviene de una familia de comerciantes y agricultores. Nació y estudió hasta la preparatoria en Salamanca para luego ir a la Universidad Autónoma de Querétaro y estudiar la carrera de Derecho.

Redacción / Fotografía: Cortesía

Casado con Erika del Rocío Gallardo, con quien cumplió recientemente 43 años de matrimonio. Tiene tres hijos, Ernesto Alejandro, Julio César, Ernesto y Octavio Augusto Ernesto quienes al igual que su padre son abogados, y es abuelo de tres nietos.

El director del INDEP se considera “una persona sencilla, una persona normal, una persona que convive con la gente” y que está al pendiente de lo que le pasa a “nuestro pueblo”.

Pasión por la política desde la juventud
La política es una actividad que le apasiona desde muy joven, cuando acompañaba a su padre quien era secretario del Ayuntamiento. “Era un niño de diez años y lo acompañaba en sus actividades de secretario del Ayuntamiento de Salamanca y veía cómo se acercaba la gente, cómo platicaban, cómo hacían peticiones, pero también hacían reconocimientos a las labores que estaba haciendo” su padre.

A partir de esa vivencia le llamó la atención el servicio público y la política. Sus primeros pasos los dio como dirigente estudiantil en la preparatoria y luego como consejero universitario en la Escuela de Derecho de la Universidad Autónoma de Querétaro.

Otra de sus pasiones es el fútbol. “Fui directivo y presidente de un club de tercera división en Salamanca, donde participaban muchos jóvenes. Esos jóvenes que conocí ahora son todos unos adultos, ya son abuelos y me da gusto encontrármelos y me reconocen de que les dimos la oportunidad de jugar fútbol”. Recuerda que en esa época lo hacían por amor al deporte y no por negocio.

Ernesto es un hombre de familia a quien le gusta disfrutar el tiempo con sus nietos, esposa e hijos. También visita a su señora madre y hermanos, aunque convive poco con ellos porque es difícil coincidir en los momentos familiares.

Siempre con AMLO
En cuanto a su trayectoria política nos comparte que uno de los retos más importante fue en el 2006, “después del fraude electoral en contra del licenciado López Obrador”. Ese acontecimiento “fue un golpe muy fuerte porque la gente se sintió agraviada por estos señores que se sienten dueños de México. Nos afectó a todos, pero nos repusimos y seguimos trabajando con el licenciado López Obrador para sacar adelante el proyecto alternativo de Nación”.

También en las elecciones de 2012 fue otro reto, aunque en menor intensidad que seis años antes. “También nos hicieron fraude por una compra excesiva de votos por parte de la tarjeta Monex”. Esos son los retos más complicados que ha tenido Ernesto como parte del equipo de trabajo del ahora presidente de la República.

En estos años aciagos Ernesto Prieto se mantuvo firme en el movimiento, a lado de AMLO, a pesar de que mucha gente los abandonó pensando que era imposible lograr el triunfo electoral de López Obrador. Afortunadamente, señala, la gente respondió en las elecciones presidenciales de 2018 lo que permitió cristalizar los anhelos del movimiento obradorista.

En ese sentido, Ernesto considera que el obradorismo es “un grupo de compañeros y compañeras que seguimos los ideales, los principios y las propuestas del licenciado López Obrador”. Si bien el presidente es el eje articulador del movimiento, “es un trabajo y un trayecto de muchos mexicanos y mexicanas”.

El obradorismo, asegura, “busca un México mejor, una sociedad más igualitaria, con más justicia, con más desarrollo, con mejor educación, con mejor salud y que tengan mejores empleos la gente de este país”.

Regresar al Pueblo lo Robado
Como director del Instituto Nacional para Devolverle al Pueblo lo Robado, señala que la institución que dirige en gobiernos anteriores -Servicio de Administración y Enajenación de Bienes (SAE)- “estaba dedicada exclusivamente a acumular bienes y posteriormente sacarlos a la venta. No había donación a gobiernos, a instituciones y a particulares”.

Ahora esos recursos decomisados son distribuidos para atender las demandas de grupos y sectores que lo requieren. “Cuando nosotros empezamos, por instrucciones del presidente López Obrador y con la coordinación de Rosa Icela Rodríguez, a planear el tianguis de Bienestar”. Esto consiste en “entregar a la gente de forma gratuita lo que fue incautado y decomisado por parte de las autoridades. Lo entregamos directamente a la gente sin costo”.

Informa que hasta el momento “el Instituto ha aportado más de 9 millones 300 mil bienes que se han entregado en cuatro estados de la República, que son los más pobres: Chiapas, Guerrero, Oaxaca y Veracruz”. Además, nos comparte, “vamos a empezar en la Huasteca, vamos a estar en Puebla, en Tamaulipas, en Veracruz y San Luis Potosí con el Tianguis de Bienestar”.

La diferencia entre el anterior SAE y el INDEP es que “antes vendías, ahora entregas; ahora le devuelves a la gente que más lo necesita”.

El trabajo que realiza desde el INDEP le ha generado gratas experiencias en las comunidades en las que han realizado los Tianguis de Bienestar. Nos comparte que en Guerrero la gente del pueblo fue muy agradecida con el personal del instituto. “Los ancianos, las personas de la tercera edad, los jóvenes, los adultos les decían que eran los olvidados, que eran los que nadie se acordaba de ellos porque estaban allá alejados en la Sierra de Guerrero”.

Como una forma de agradecimiento, al personal del instituto le ofrecían “la comida, lo que apenas tenían para comer ellos se lo ofrecían a los compañeros y muchos de ellos y ellas fueron muy impactados por eso. Vieron el México profundo, el México de la desigualdad, el México del abandono, el México de la miseria”.

Con esta experiencia, Ernesto asegura que el trabajo que realizan en el INDEP materializa uno de los principios fundacionales del obradorismo y que fue lema de campaña del ahora presidente López Obrador: “Por el bien de todos, primero los pobres”.

La Cuarta Transformación
Con evidente emoción durante la entrevista, Ernesto Prieto afirma que la Cuarta Transformación representa “la transformación de las instituciones al beneficio de la gente que menos tiene, a beneficio del pueblo”. Este proceso ha quedado plasmado en la propia “Constitución Política para que quedaran instaurados los programas de tipo social en beneficio de la gente que menos tiene, los adultos mayores, jóvenes construyendo el futuro y las becas”. Además de lo legal, apunta, “este año se van a aplicar 600 mil millones de pesos a esos programas de bienestar”.

Otro aspecto que resalta Ernesto de la Cuarta Transformación es que “no hay incrementos de los impuestos en la actual administración. Lo que sí se prohibió en la Constitución es la condonación de impuestos a las grandes empresas y a los grandes empresarios de este país”.

En materia política se promovió la revocación de mandato. “La Cuarta Transformación hace las consultas en asuntos definitivos para el país. Es una transformación que se ha venido dando y que la gente está participando”.

Resalta que “la aprobación del presidente es del 80 por ciento en muchos estados y la más baja es del 67 por ciento”. Esto se debe a que el gobierno del presidente López Obrador ha sido consistente es lograr beneficios tangibles para el pueblo.

Un acierto de la Cuarta Transformación, asegura Ernesto, es impulsar a las mujeres y jóvenes. Por un lado, busca la igualdad, “que en los cargos públicos estén mujeres y hombres, y en este gabinete lo ha mantenido el presidente y hasta en exceso para las mujeres. Anteriormente eran hombres y la Cuarta Transformación le está dando oportunidad a las mujeres”.

En el caso de los jóvenes, señala, se han impulsado acciones y programas para su crecimiento y desarrollo. “Que tengan la oportunidad de estudiar, que no sea como en el pasado que les decían los ‘ninis’, ni estudian ni trabajan y nos generaron todos los problemas que padecemos en la actualidad”.

El Gobernador no manda en Guanajuato
Sin desatender su responsabilidad al frente del INDEP, Ernesto tiene un fuerte compromiso con su estado que lo vio nacer, Guanajuato. Como ciudadano le preocupa la situación que padece su tierra natal. “Un estado donde tenemos altos índices de delincuencia y de homicidios” requiere que se ponga orden en las instituciones de parte del Gobierno del Estado, como son la Secretaría de Seguridad Pública y como la Fiscalía General del Estado.

Respecto al gobernador, Diego Sinhue Rodríguez, Ernesto Prieto afirma que “él no manda, el gobierno del estado es una gerencia y arriba de él están los que se sienten dueños de Guanajuato, que son los que deciden las actividades que tiene que hacer el señor Gobernador y qué es lo que se tiene que hacer en el aspecto económico, que siempre es para beneficio de unos cuantos. Él gobierna pero no manda”.

Cuestiona los resultados en materia de seguridad y justicia del estado. “Le preguntaría al empresario más próspero de Guanajuato si en sus empresas pondría a estos dos señores, tanto el secretario de Seguridad como el fiscal, a cargo de la seguridad de sus empresas, pues van a decir que no, porque la eficiencia y los resultados son los que mantienen a los funcionarios públicos. Si yo no doy resultados me tengo que ir y no tengo que esperar a que me digan vete, sino yo mismo veo que no funciono me retiro”.

Otro problema que apunta es el tema de la desigualdad. “En Guanajuato casi una tercera parte de la población vive en algún nivel de pobreza, entonces también eso se tiene que combatir pensando siempre en la gente que menos tiene”.

El compromiso es con la gente
Mientras se emite la convocatoria para elegir a la persona que va a coordinar la defensa de la Cuarta Transformación en Guanajuato, a Ernesto le interesa mantener “la unión, la unidad, la organización y la movilización de nuestro movimiento. Ahí está la clave”, afirma.

En tanto, Ernesto continua con sus actividades en territorio, hablando con la gente, conociendo de primera mano las necesidades en los municipios y colonias del estado. “Estas actividades son más allá de los partidos políticos. Es un compromiso directamente con la gente. La gente es la que nos interesa”.

Lo que importante en estos momentos, afirma, es “tener un diagnóstico muy preciso para poder transformar y cambiar al estado. Y que la Cuarta Transformación llegue a Guanajuato”.

Un Guanajuato en paz y con igualdad es posible
A Ernesto Prieto le gustaría que, en los próximos 10 años, Guanajuato se transforme en un estado “en paz, con desarrollo; con una juventud entusiasta, participando en las universidades, en las escuelas, en las actividades económicas, en las actividades deportivas, culturales y a la gente apoyando a los jóvenes”.

En este escenario, señala que el agua es un reto que tiene que sortear en los siguientes años. “Tenemos que pensar en el agua, porque sin agua no hay sociedad, no hay vida”.

También apunta que se debe “aprovechar a los jóvenes, a su juventud; se tiene que aprovechar la cuestión geográfica que está en el centro del país, con todas las comunicaciones habidas y por haber. Aeropuertos, trenes, carreteras”.

Además se tiene que impulsar la agroindustria, la cual “se ha ido mejorando cada día más, se ha ido tecnificado y ha venido dando muy buenos resultados”. Esto sin olvidar el apoyo a los agricultores de abajo. “La tecnificación del campo tiene que ser también para los de abajo, para la gente que tiene las pocas hectáreas, para el ejidatario, el comunero y el pequeño propietario”.

Ernesto considera que en Guanajuato están las condiciones “más que propicias” para que la Cuarta Transformación gobierne a las y los guanajuatenses. Esto, reconoce, es gracias al “gran trabajo de desarrollo que ha tenido el gobierno del licenciado López Obrador y tan es así que en Guanajuato la gente lo estima, lo quiere y aprueba su gobierno”. Ernesto Prieto Ortega ha trabajado codo a codo con Andrés Manuel López Obrador en el movimiento que hoy está transformando a México y, pronto, asegura, a Guanajuato.

“Desde 1997 trabajaba directamente con el licenciado López Obrador y no nos hemos retirado, siempre hemos estado ahí: en las buenas, en las duras, en las maduras y en las más feas. Estamos siempre con él. Nunca lo dejamos, aún cuando hubo muchas compañeras y compañeros que migraron a la oposición. Muchos porque no creyeron en la transformación, el cambio verdadero. Entonces ahora no, ahora la población está cada día más enterada en la política. Y la política no es de los políticos, sino es del pueblo”, asegura.

VIA REVISTA LÍDERES