DÍAS DE GUARDAR

Domingo 14 de mayo del 2023

Vía Arnoldo Cuéllar Ornelas / Poplab

Periodista, analista político. Fundador del Laboratorio de Periodismo y Opinión Pública, medio digital y asociación civil.

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2.- La democracia como una afrenta

Ilustración: Pinche Einnar

La alcaldesa de León, Alejandra Gutiérrez, está enfrentando una tormenta de velados ataques políticos que critican su indisciplina, su “ambición”, su determinación de buscar la candidatura del PAN a gobernadora sin contar con el beneplácito del actual gobernador, Diego Sinhue Rodríguez.

Sesudos análisis periodísticos con olor a consigna, cadenas de mensajería y memes en redes sociales, se ceban en la política que dijo en una entrevista de prensa “voy derecho y no me quito”, en relación a su intención de abanderar al PAN de Guanajuato en 2024.

En el fondo lo que parece estar detrás de este nado sincronizado, es la resistencia a llegar a una contienda interna en la que participen los militantes de Acción Nacional para decidir con su voto a la mejor aspirante a suceder al actual gobernador.

En el grupo político dominante en este partido existe la firme convicción de que la democracia interna significa debilitamiento y riesgo de división. Resulta notable ese pensamiento en un partido que peleó con uñas y dientes, a lo largo de medio siglo, porque los votos contaran y se contaran.

Aunque se maneja con gran desparpajo que el aparato vinculado a los gobiernos estatal y municipales está en movimiento a favor de Libia Denisse García, con lo que Alejandra Gutiérrez tiene escasas posibilidades de inquietar lo que es a todas luces una candidatura oficial con enorme capacidad financiera, operativa y logística, de todos modos no se quiere someter a prueba a ese trabuco.

Por ello los mensajes, la presión, los ataques y la descalificación. Hoy el mensaje que busca amedrentar a Gutiérrez Campos es que se quedará sin nada: ni candidatura, ni alcaldía, ni senaduría.

Pareciera que ir en contra de la línea es un pecado de herejía suprema en el PAN, que será castigado no solo con la derrota, sino con el ostracismo y el escarnio. En el PAN de Guanajuato hoy podrían decir, con el desaparecido Fidel Velázquez: “la que se mueve no sale en la foto”.

En este temor cerval a lo que era uno de sus principios fundacionales, encontramos las razones profundas por las cuales el PAN actual no logra articular una oposición creativa y radical a los excesos del lopezobradorismo: en la vena autoritaria parecen más gemelos que adversarios.